miércoles, 23 de noviembre de 2011

Vacaciones con niños y el intercambio de casa

Hacer el intercambio de casa con niños es la mejor manera de irse de vacaciones, especialmente si son pequeños. También resulta interesante el alquiler vacacional pero no nos encontraremos las comodidades que hay en una vivienda intercambiada en cuanto a menaje y enseres varios, donde con 1 sarten y 2 cazos apáñatelas como puedas. Si has elegido bien tu intercambio te encontrarás una casa preparada para niños (enchufes tapados etc...) y una habitación infantil con juguetes.
Cuando los niños son pequeños ya sabemos que cogen fiebre sin motivo aparente. Durante uno o dos dias tienen unas décimas y ya sabemos que desaparecen descansando en casa un par de tardes. Cuando el incidente ocurre estando de hotel o en una casa rural la cosa se complica: si el niño duerme, hay que hacer turnos para ir a comer, todos en silencio en la habitación, no puedes poner la tele, no puedes hacer nada! En una casa intercambiada todo es mucho mas sencillo: el niño se quedará durmiendo en su habitación, con la persiana corrida y su puerta entreabierta y el resto de la familia podrá estar en el comedor, viendo la tele, leyendo un libro...en fin, vacaciones con niños e intercambio de casa son una combinación fantástica.


domingo, 6 de noviembre de 2011

Las ventajas: maletas y comidas

Las ventajas del intercambio de casa comienzan desde el momento que se hace la maleta.
Personalmente nunca me he ido de casa tantos dias con la maleta tan vacia. La posibilidad de hacer lavadoras durante las vacaciones simplifica las cosas y ya no hace falta llevarse según que número de piezas de ropa (ropa interior, calcetines...) Ademas, como los intercambios duran bastantes dias, siempre habrá ocasión de comprarse algo de ropa (si fuese necesario) en alguna tienda cerca de casa o en las rebajas de turno.

Las comidas se simplifican otro tanto, pues no hay nada peor para el estómago y nuestra economía que comer fuera todos los dias, en un buffet libre de un hotel (en el mejor de los casos) donde siempre comes mas de lo habitual. Eso te das cuenta cuando llevas 4 dias cenando como un campeón y desayunando como un troglodita. Entonces es cuando echas de menos esa tortillita con un trozo de queso para cenar y de segundo resto de la comida pasada por la sartén con un ajo, y das gracias a Dios cuando lo puedes hacer en NY o en Roma, después de un largo paseo hasta el atardecer. Es entonces cuando notas que tus vacaciones son diferentes, y que los planes para el dia siguiente, aparte de visitar tal o cual museo, incluirán una visita al supermercado para comprar cervezas, que ya se van acabando :)