miércoles, 14 de diciembre de 2011

El intercambio de llaves

El intercambio de llaves es el punto de inflexión del proceso de intercambio de casa. Es un momento clave porque pones a disposición de unos (casi) desconocidos las llaves de tu precioso hogarín, con sus estanterias llenas de "pongos", tu colección imposible de música y un televisor de 30 pulgadas, tal vez tu bien más preciado.

Es junto a la compra de los billetes de avión uno de esos momentos en que sabes que no hay vuelta atrás. Suele coincidir cuando ya empiezas a comentar a tu circulo más intimo que te vas de vacaciones a casa de unos y estos vienen a tu casa...El envio puede hacerse 20 dias antes del intercambio, cuando todo ya esta cerca.

El intercambio de llaves, o entrega de llaves, puede ser de dos modos. Via mensajeria urgente (tipo SEUR, UPS...) o alguien de tu confianza hace la entrega en mano. Nosotros hemos optado siempre por el envio de las llaves.

No resulta excesivamente caro (unos 30 euros a EEUU) y las llaves llegan en dos dias. Asunto zanjado. Gracias a los números de seguimiento que te proporcionan es posible seguir el recorrido de las llaves prácticamente al instante.

Un paquete entregado a las cinco de la tarde con destino EEUU llega de Dusseldorf (alemania) sobre las nueve de la noche, e inmediatamente después sale en avión rumbo a Philadelphia. Es decir, tu paquete esta en USA en poco mas de 15 horas. Es decir, el paquete se envió un martes y el miercoles a ultima hora el destinatario recibió en su domicilio una notificación de llegada de un paquete a su nombre desde España. El jueves por la mañana ya estaban las llaves en su poder.

A nosotros nos han entregado llaves de las dos maneras, una por correo ordinario (en un sobre normal desde Francia, hay gente sin manias) y otra en mano, cuando los padres de nuestro inquilino vinieron a recojernos al aeropuerto y nos acompañaron hasta casa.

Y es entonces cuando después de un largo viaje en avión, en una ciudad desconocida, con un juego de llaves de otra persona en tus manos, delante del número y la puerta de la casa, se produce un instante casi mágico cuando esa llave extraña encaja perfectamente en la cerradura y abres la puerta de la casa.

Cuando cruzas el umbral de la puerta y la cierras por primera vez empieza otra pelicula :)


miércoles, 7 de diciembre de 2011

Intercambio de casa, intercambio de comida

Cuando nos planteamos un intercambio de casa, uno de los temas que se ponen sobre la mesa es el de la comida. Nos encontraremos algo en la nevera? Tenemos que dejar la nuestra vacia para que cuando vengan compren lo que quieran?
Es una complicación después de un largo viaje con maletas, llegar a casa de un desconocido y ponerse a buscar tiendas para comprar huevos, leche y pan en una ciudad que es la primera vez que ves en tu vida. Eso puede ser tu peor pesadilla. Pero el intercambio de casa te hará la vida más facil: ofrécele a tu inquilino la posibilidad de encontrarse en la nevera o en la despensa algo de su comida habitual que pueda resolverle un par de comidas y un par de desayunos. El te ofrecerá lo mismo, fantastico! Nosotros solemos pedir verduras congeladas, patatas, algo de pasta para el niño y salsa de tomate. La verdad, se agradece muchísimo después de 14 horas de vuelo meterse un plato de macarrones con tomate! A nosotros nos han pedido galletas de chocolate, leche y arroz, pero de esto ultimo siempre hay un bote de vidrio lleno, como en el 90% de las casas occidentales.
Y esa es otra, en cualquier casa encontrarás sal, aceite, vinagre, especies y conservas en lata. Tranquilo pues, no habrá que salir de madrugada a buscar un kilo de sal recien llegado a Toronto, por ejemplo.
Eso si, después de haber cenado y desayunado como Dios manda, ya se ve uno capaz de hacer una lista de la compra y bajar a la calle. Este momento será menos complicado si previamente tu inquilino te ha informado de los establecimientos de la zona.
Otra duda que suele plantearse es que se hace con los productos consumidos de la despensa, es necesario reponerlos? En la medida de lo posible si, pero sin obsesionarse. Probablemente no encuentres en el supermercado la misma lata de atún que te comiste el otro dia y que tenias intención de reponer. No pasa nada, seguramente tu tampoco te acabarás todo la comida que compres y puede valer una cosa por la otra, ademas esa lata de atún si estaba en la despensa estaba a tu disposición, igual que toda la comida que dejas tú.