El miedo a que pase "algo" durante el intercambio es muy comentado cuando hablas con alguien de que vas a intercambiar la casa por vacaciones. Ese "algo" es tan impreciso que cuando le pide a la gente que lo especifique suelen decir: "no se, algo: que te destrocen la casa, que te la roben..."
Que te roben la casa es complicado, al fin y al cabo tu estás en la casa de tu "presunto" ladrón y que un ladrón deje su casa a un desconocido...imposible por incongruente.
Que te destrocen la casa. Hombre, así de buenas a primeras, sin ton ni son o en un ataque de locura...ya entonces ponte en lo peor y puede que te quemen la casa, hagan barbacoas en el comedor o te saquen los azulejos del lavabo por diversión.
Bien, seamos serios. Un intercambio de casa no se negocia en 4 días, ni en 4 semanas: son más bien 4 meses bien largos. En todo este tiempo, se pactan fechas, entrega de llaves, se dan consejos de buen vecino (tiendas, transporte de la zona)... todo en innumerables correos.
Además, la comunicación con tu inquilino no solo es escrita, puede ser visual a través de videoconferencia, y ahí es donde se labra la confianza. Ver la cara y oír la voz de tu inquilino nos dice a la perfección con quien estamos tratando. Seguramente notarás su preocupación por las paredes recién pintadas, o por ese parquet recién instalado, él también va a meter un desconocido en su casa! notarás su entusiasmo ante el viaje, los nervios por la compra de los billetes de avión...
Te puedo asegurar que después de 3 o 4 comunicaciones con webcam el grado de confianza que adquieres es tal, que ese intercambio ya no es con un desconocido, sino todo lo contrario.
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